Existe la interrogante acerca de si las pymes, deberían estar presentes en las redes sociales al igual que las grandes marcas y si representan una buena oportunidad para los negocios. En realidad las redes sociales son excelentes recursos para las empresas de todos los tamaños que buscan promover su marca en línea. Las plataformas en sí, son de uso gratuito, pero también cuentan con opciones de pago dirigidas a las marcas que quieren llegar a más público. Sin embargo, el hecho de que tu negocio deba estar en las redes sociales, no significa que tenga que estar en todas. Es importante que elijas y tengas presencia en aquellas que funcionen mejor para tu pequeña o mediana empresa.

Si deseas crear una estrategia en redes sociales exitosa, deberás familiarizarte con la manera en que funciona cada red, el tipo de público al que podrás llegar y cómo tu empresa puede usar mejor cada plataforma.

Es muy común que al principio, las pequeñas y medianas empresas comiencen a usar múltiples redes sociales. De hecho, las plataformas sociales estratégicamente hacen que sea muy simple y rápido unirse a ellas. Pero aunque dicha facilidad de adopción resulte ideal para pymes (especialmente las que cuentan con una visión para las redes sociales), en realidad podría ser un arma de doble filo.

Antes de crear varias cuentas y comenzar a compartir, debes considerar a tu público objetivo. Es mucho mejor estudiar el mercado y saber a quiénes te vas a dirigir: ¿Qué tipo de cliente compra tus productos? ¿Qué canales sociales frecuenta? ¿Qué tipo de contenido le gusta y comparte? Si los datos dicen que tus clientes promedio son mujeres de entre 35 a 40 años a las que les gusta Facebook y Youtube, entonces -al menos en un inicio- no deberías invertir mucho tiempo y energía en Twitter. Esto no quiere decir que no sea bueno tener apartada la cuenta de tu negocio en cada red social, sino que no deberías usarlas con la misma intensidad.

Se dice que el contenido es rey, sobre todo para darse a conocer como referente en el medio, pero lo más importante es saber qué tipo de contenido debes crear y cómo potenciarlo en las redes sociales para que llegue al público objetivo. El contenido puede ser un área problemática para las pequeñas y medianas empresas. A menudo comienzan con una gran energía y luego se agotan cuando la demanda se vuelve abrumadora. El estar presentes en Internet requiere de una interacción constante con los usuarios y crear contenidos de forma regular. A los robots de búsqueda les gusta un ritmo constante de publicaciones, así que es mejor escribir un contenido diario o cada tercer día, en lugar de cinco o más contenidos de golpe, cada que te acuerdes. Trata de imponerte un ritmo para publicar, pero uno que puedas mantener.

Algunas compañías tratan de publicar cualquier contenido a un ritmo vertiginoso, con la esperanza de que algo les pueda funcionar. Esto puede ser un error, lo ideal es poner énfasis en el valor del contenido, cuidando que sea útil, interesante y compartible para los clientes potenciales. Aquí importa más la calidad que la cantidad. Experimenta un poco y verifica en las métricas qué es lo que funciona. Dos o tres artículos por semana en el blog de tu sitio pueden ser suficientes si tu negocio es una pequeña o mediana empresa. Puedes compartir noticias, tips, tutoriales o consejos en las redes sociales que utilices y estar pendiente a lo largo del día de las interacciones que generen, sobre todo si tu mercado está dirigido a jóvenes o personas que están pendientes de lo que sucede en las redes sociales. En primer lugar, invierte tiempo en Facebook, posteriormente sería bueno tomar el ritmo en Twitter, YouTube, Google+, Instagram y Pinterest.

También debes tomar en cuenta que la comunidad es el núcleo de las redes sociales. Las pymes deben identificar quiénes son los influencers y bloggers que sus clientes leen y participar con ellos; por esta razón, identifícalos y síguelos en sus canales sociales para provocar un seguimiento de retorno y comparte su contenido. También es bueno que escribas comentarios en sus sitios-blogs o redes sociales varias veces a la semana, pero ten cuidado de ser respetuoso y de no autopromocionarte. Conforme pase el tiempo, se abrirán puertas para el intercambio de ideas al igual que oportunidades para colaborar de forma más significativa, como compartir eventos o promociones. Es bueno participar como escritor invitado en otros sitios de la industria, así te darás a conocer y vincularás tu imagen con tu pequeña o mediana empresa.

Los primeros meses suelen ser desconcertantes para las pymes con respecto a los resultados que tendrán sus esfuerzos de difusión en redes sociales, ya que podrían ser inesperados. Es recomendable tomar como corto plazo, un periodo de tres meses, a mediano plazo, uno de seis y a largo plazo, nueve meses o más. Será muy gratificante la primera vez que una campaña promocional logre un gran éxito, pero también puede ser desconcertante una queja constante con el servicio al cliente. Así es es la naturaleza misma de las redes sociales y tal vez de la vida: Podemos estar ahí y participar, pero no controlamos la respuesta -buena o mala- a nuestros esfuerzos. Sólo está dentro de nuestro control, el comunicarnos con quienes se toman el tiempo de interactuar con nosotros como es debido: con un buen indicador de cortesía y agradable profesionalismo.

Al final, las redes sociales son herramientas -como muchas otras- a disposición de las pymes. El objetivo es poder incrementar la propia visibilidad, ampliar el alcance y atraer a los clientes actuales y futuros. No olvides que la mejor manera de lograr que te funcionen bien para potenciar tu negocio, será usándolas de forma estratégica.