¿Utilizas contratos cada vez que trabajas con un cliente?

Un contrato es la mejor defensa contra las personas que te quieran sorprender, ordena expectativas y responde a preguntas críticas. Sin embargo, aunque es posible que seas un experto en los servicios que ofreces, cuando se trata de entender los aspectos técnicos de un contrato, es muy fácil confundirse.

Aquí te presentamos nuestra guía para los diferentes aspectos que deben ser cubiertos en cada contrato. Un contrato de calidad debe abordar:

Los términos del presupuesto

Describe tu servicio de la manera más precisa posible. Tu cotización debe estar acompañada de la información correspondiente al pago inicial y a la fecha de facturación. También debes aclarar qué es lo que incluye, por ejemplo, si elementos como producciones multimedia o imágenes son parte de ese costo o si tu cliente debe aprobar su compra. En el caso de trabajos urgentes, debes determinar los costos extra que generen dichas solicitudes. Los impuestos, otros costos adicionales y la fecha de vencimiento del presupuesto, también deben desglosarse con claridad.

Tiempo de entrega

Explícales muy bien a tus clientes cuáles son tus plazos de entrega y de respuesta, así podrás alinearte a sus expectativas. Además, debes establecer quién es responsable de qué o cuándo, por ejemplo, en el caso de un sitio web ¿quién es el encargado de la entrega de todo el material visual y texto necesarios para iniciar el proyecto?

Retroalimentación y aprobación

¿Tu cliente debe firmar físicamente algún comprobante cada que se cumpla con una etapa del proyecto o la confirmación por correo electrónico es suficiente? ¿Son necesarias copias en papel? y ¿quién es el principal punto de contacto para todo esto?

Revisiones

¿Cuántas revisiones están acordadas en tu presupuesto? Tres es un buen número, después de eso, debes cobrar un cargo extra por cada revisión.

Entregables

Debes aclararle a tu cliente qué recibirá y establecer la entrega en tiempo y forma. Por ejemplo, si es un diseño de identidad corporativa, se entrega un manual de uso, el logo en sus diferentes aplicaciones y formatos especiales.

Los derechos

Debes aclarar si lo que entregas puede aparecer en tu portafolio de trabajo y si los derechos de una pieza de trabajo pueden ser revendidos en una fecha posterior.

Confidencialidad

Establecer un acuerdo en el que tú y tu cliente se comprometan a no compartir ninguna información privada, durante o incluso después del compromiso de trabajo. Debe estar por escrito y firmado por ambas partes.

Garantía del trabajo

Si hay un problema con tu trabajo (un sitio web que deja de funcionar, una aplicación que manda errores, un error de ortografía en un impreso) ¿Cuáles son tus obligaciones para con el cliente? ¿Por cuánto tiempo se garantiza tu trabajo? ¿En qué tiempo el cliente tiene que pagar si necesita ayuda más allá de la entrega final y revisiones?

Relación cliente-free lance

Aparte de aclarar que eres un contratista y no un empleado regular, tu contrato deberá indicar cuándo y dónde estarás trabajando: si es en el lugar del cliente o desde tu casa-oficina.

Condiciones de anulación del contrato

Al darse por concluido el contrato por cualquier motivo, hay preguntas que necesitarán responderse: ¿Cuánto se te tiene que pagar si se cancela el trabajo? Y si esto ocurre ¿quién es dueño de los derechos del proyecto?

Disputas

En caso de conflicto, ¿cómo lo van a manejar tú y el cliente? ¿habrá participación de terceros y quién será responsable de los gastos legales? Esto puede establecerse en esta sección.

Apartados que deben existir en un contrato:

  • Identificación de las partes: Quién contrata, quién hará el trabajo, además de cómo debe de hacerlo y por cuánto.
  • La fecha en la que se iniciará la relación laboral y su duración.
  • El tipo de contrato que se celebra. Detalles del trabajo.
  • El objeto del mismo, es decir, las funciones (categoría profesional) que se van a desempeñar.
  • Responsabilidades de cada parte.
  • El anticipo y la remuneración.

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