Al comparar planes de Hosting aparecen dos números que casi nadie sabe traducir: gigas de transferencia y gigas de almacenamiento. La calculadora de NEUBOX los estima a partir de datos que sí conoces, como cuánta gente entra a tu sitio al día, y te dice qué tipo de plan te queda.
Herramienta: Calculadora de transferencia y almacenamiento
Paso 1. El tráfico de tu sitio

De dónde sacas cada dato:
- Visitas por día. De tu herramienta de analítica. Si el sitio todavía no existe, un negocio local chico empieza entre 20 y 100.
- Páginas por visita. También de la analítica. Entre 2 y 4 es lo normal.
- Tamaño de página. El dato que más se subestima. Un sitio ordenado anda entre 2 y 4 MB. Uno con fotos sin comprimir se va arriba de 5, fácil.
El factor de pico no es un adorno. El tráfico no llega parejo: llega en olas, cuando sale tu anuncio, cuando publicas algo o cuando alguien te comparte. Contratar justo para el promedio significa quedarte corto exactamente el día que más te conviene estar arriba.
Paso 2. Lee el resultado

La cifra que más se ignora y más sirve es la proyección a seis meses. Contratar para lo que consumes hoy es contratar para mudarte en medio año. Si el plan te queda apretado en esa columna, sube uno.

El desglose sirve para saber dónde apretar. Si casi todo viene del tráfico de páginas, tu problema son las imágenes. Si viene de descargas, es otra conversación.

Qué ocupa espacio de verdad
Aquí hay una sorpresa para mucha gente: en un sitio con correo, el correo suele pesar más que el sitio.
Los archivos de una web normal andan en cientos de megas. Pero cinco buzones de correo con años de historia y archivos adjuntos se van a varios gigas sin que nadie se dé cuenta, porque nadie borra correos.
Por eso la calculadora tiene un campo aparte para el correo. Si lo dejas en cero porque “el sitio pesa poco”, la cuenta te va a salir mal.
Cómo bajar el consumo sin cambiar de plan
Antes de contratar más, vale la pena ver si puedes consumir menos. En orden, de lo que más sirve a lo que menos:
- Comprime las imágenes. Es lo primero, siempre. En un sitio típico las imágenes son la mayor parte del peso, y comprimirlas puede bajarlo a la mitad sin que se note en pantalla.
- Convierte a WebP. Sobre lo anterior, entre 25 y 34% menos que un JPEG.
- Pon caché. Quien ya visitó tu sitio no vuelve a descargar el logo ni las hojas de estilo. Se activa desde el
.htaccess. - Bloquea el uso de tus imágenes desde otros sitios, si detectas que alguien las está enlazando.
Una advertencia sobre el descuento por CDN de la calculadora: solo aplica si de verdad tienes una CDN configurada. Si no, deja ese campo en cero. Un cálculo optimista aquí es un plan que se queda corto en tres meses.
Qué pasa si te pasas del límite
Depende del proveedor, y conviene preguntarlo antes de contratar, no después:
- Unos cobran el excedente, y te llega una factura mayor.
- Otros frenan el sitio hasta que empieza el mes siguiente.
- Otros lo apagan, y tu sitio deja de responder.
Y sobre los planes que ofrecen transferencia ilimitada: ilimitado no existe. Lo que hay es un límite que no está en el folleto, escrito en la política de uso aceptable como “uso razonable”. Vale la pena leerla y saber cuál es el número real antes de firmar.
Herramientas que se usan junto con esta
- Comprimir y redimensionar imágenes, que es la vía más rápida para bajar el consumo.
- Generador de .htaccess, donde se enciende la caché.
En la página de la herramienta está la guía completa, con el consumo estimado por tipo de sitio.